Una pelea entre gallos reparte una oreja por coleta en la ultima del ciclo invernal de Vistalegre

Fotografía José A. Mancha

El ciclo invernal de Vistalegre cerraba su feria ante la vuelta de una novillada picada en la que se reunían un novillero que ocupa el numero dos del escalafón, una promesa que aterrizando el año pasado a dado golpes como si del mas veterano fuera y la presentación de una novillera que ilusiona al toreo. Novillos que de haber sido un ciclo concurso de ganaderías, hubiera nublado la presencia de la corrida del día anterior, ya que con una media de 490kg y mucha presencia hizo en cada novillo sacar las manos de los bolsillos a los aficionados para ovacionarlos.

La tarde la abría Toñete ante un novillo con mucho volumen pero escasa fuerza, al que se presento por verónicas y lo acompaño al caballo ante chicuelinas ajustadas. En la muleta el novillero demostró estar rodado ayudando al novillo en cada embestida para sacarle muletazos sueltos de gran calado en el tendido. OVACION En el cuarto de la tarde sus bonitas verónicas se vieron nubladas por un novillo que se desgastaba en el caballo al dormirse en el y que al despertar y salir, ponía el pánico entre la cuadrilla hasta llegar Diego Valladar que puso calma con gran ejemplo. En la muleta mas que toreo, trasteo de menos a mas que finalizo con una estocada desprendida. 1 OREJA

Ángel Tellez se presentaba en Vistalegre ante unas verónicas ceñidas que le hacían ver la nobleza de su rival, y que no quería despedir en le capote sin el primer quite de la feria ante saltilleras que se fundían con los pitones del novillo. En la muleta bajo la mano, puso temple, mando y dejo su corazón para poner en cada natural un pase de los que pocos borraran. OVACION En el quinto de la tarde se encontraba con un novillo con menos volumen y el mas desclasado de la tarde, a la que el torero de plata Juan Navazo le mostraba al estilo de los años 70, que si no se la jugaba como el en su par de banderillas las cosa no seria para recordar. Dicho y hecho, pronto cogió la muleta y aprovecho la inercia del animal para sacarle dos grandes tandas.  1 OREJA

Roció Romero se presentaba ante su primer novillo picado ante unas verónicas que hicieron no quitar los ojos a la faena que iba a realizar por delante ante Pamplonica. A la muleta pronto lo entendió y supo que aguantar los parones que necesitaba entre muletazos, dejando detalles sueltos. 1 OREJA En el que despedía el cierre de la feria de invierno Roció dejaba claro que el volumen no le iba a bajar su torería. Arrancaba por verónicas sueltas para llegar al caballo y castigarlo sin sentido el varilarguero. Aun así Roció Romero demostró que sin nada hay que salir a por todas dejando detalles sueltos que hacían poner en la lista de seguidos por los ruedos. OVACION

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